En esta exposición de autorretratos dejo la inquietud de la problemática expresiva de los rostros, ese gesto particularísimo que nos habla del registro interior de otro, en el que podemos hacer una lectura universal sintiéndonos incluidos como los seres históricos que somos.
En el brillo de una mirada puede verse comprometida nuestra identidad, haciéndonos cómplices de esa existencia, ese acto vivificante que nos hace sentir de nuevo acompañados en el mundo cuando nos hemos dado una lectura aprobadora; en ese momento nos reconocemos en nuestra vulnerabilidad y sin embargo en ese reconocimiento queda implícito un abierto saludo a la muerte, y ese hecho nos hace fuertes frente a la vida
EXPOSICIÓN COLECTIVA SOCIEDAD DE MEJORAS PÚBLICAS
«AUTORRETRATOS»
4 SALÓN JORGE ISAACS
PREMIO EN PINTURA
CALI
1987